martes, 9 de abril de 2013

El Salmo 91

Habla de vivir en el mundo real, donde hay ataques, conflictos, luchas, amenazas, temores, situaciones adversas de toda clase, pero que a pesar de ellas, 
“habitando al abrigo del Altísimo” 
tendremos victoria en todas estas co...sas
El que habita
Indica una condición.
Si queremos morar bajo la sombra del Omnipotente debemos entonces “habitar al abrigo del Altísimo”.
Para habitar en Dios debemos someternos a sus reglas, como cuando alguien venga a vivir a nuestra casa, por ser nuestra casa ahora debe adoptar las normas de la nueva casa.
No dice “el que visita el abrigo”
No se trata de algo ocasional, sino de una continua comunión con el Señor. No se trata de venir a Dios solo cuando hay problemas.
“habita”
Permanecer, vivir, sentarse, establecer un lugar como habitación, conocer a una persona, disponerse a seguirlo, y también restaurarse.
Para entrar a esta “habitación” Jesús es la puerta. No hay otro lugar para entrar Juan.14:6.
Definitivamente vemos a Jesús en el Salmo 91
“abrigo”
Lugar donde me oculto, escondite, refugio, lugar donde me puedo proteger del peligro, nube de truenos y relámpagos que producen ruido astucia.
El Altísimo es mi lugar secreto. No es la idea de una prenda de vestir que nos ponemos y quitamos para calentarnos un poquito.
“Altísimo”
Elion
Superior en posición y status, implicando respeto y esplendor, porque es preeminente, excelso, supremo y majestuoso.
No hay nadie más fuerte, más grande, más sabio, más bueno, más poderoso, más amoroso, más santo, más glorioso.
Decir “te exalto” es la misma palabra en hebreo para llamar a Dios
Todo lo demás, y todos los demás están debajo de Él
Cuando ponemos a Dios por nuestra habitación comenzamos a “ascender”. Vamos de gloria en gloria. De altura en altura.
“Morará”
Alojarse confortablemente, pasar la noche (en los momentos oscuros Él es nuestro lugar secreto), permanecer
“Sombra” estar bajo una sombra que protege y refresca, defensa.
“Omnipotente” el que es suficiente el que todo lo puede, enfocado en completar promesas de bendiciones y prosperidad
Él me puede satisfacer completamente.
“Diré yo a Jehová”
Lo que yo creo.
La fe se confiesa
El justo por SU fe vivirá” Por eso dice: “esperanza MÍA, castillo MÍO, MI Dios...”
“Mi Dios, en quién confiare
Cuando sé quien es Dios, puedo confiar en Él. Sin conocimiento no hay fe .La fe no es ciega.
“Sólo”
Dios nos libra, sino que “solo” Él es el que nos puede libra de esas cosas. Él es el único!
Dios nos libra tanto de lo invisible como el lazo del cazador, y de lo incurable (como la peste destructora). Entonces de que no nos puede librar el creador del cielo y la tierra?
“librará”
“despojar”, “arrancar”, “arrebatar”, “estar a salvo del peligro, y así estar en una circunstancia más favorable” Lo primero que tiene que ser librado es mi alma, donde ya no me turbo.
Mi alma es librada por “ver a Dios cara a cara”, eso es “conocerle”.
Este conocerle fue una batalla, era un profundo anhelo.
“peste destructora”
Para los que habitan “al abrigo del Altísimo”, ellos son cubiertos con sus características. Eso implica una transformación en nuestras vidas, que conforme pasa el tiempo vemos que comenzamos a comportarnos con características que antes no teníamos. Aleluya
De dónde es que somos tan perseverantes, tranquilos, seguros, y valientes para enfrentar situaciones difíciles? De las plumas del Dios todopoderoso
“cubrirá”
Como con una malla protectora”, entrelazarse”, “incitar a una conducta hostil contra un objeto”, y “callar” .Entonces, cuando el Señor nos cubre con sus plumas: Nos entrelazamos. Nos volvemos uno con Dios. Nos volvemos “violentos” en sentido espiritual ojo!
Fuera la pasividad espiritual! Callamos, porque las voces del temor o de la angustia se van...
Cuando estamos cubiertos por sus plumas estamos en el Lugar Santísimo, y lo podemos disfrutar continuamente,...
“debajo”.
Bajarse, deprimirse, y ponerse plano. La actitud correcta para disfrutar sus alas es la humildad, porque hay algunos que se creen tan grandes que no caben debajo de sus alas...
“escudo y adarga”.
Es doble protección.
Dios nos brinda una protección segura. El escudo es un escudo, y la adarga
Tenemos la barricada, y además, el escudo. Si es doble protección es porque la batalla es intensa. Así que no estar cubierto por las plumas de Dios no es buena idea.
“verdad”.
La “verdad” es nuestra doble protección. Si algo nos protege es la verdad. Por encima de cualquier cosa, la verdad es nuestra protección
Qué usa Dios para protegerme y que yo esté seguro? Sus plumas. ¿Y qué usa en la segunda parte de este v.4 para protegerme? Su verdad. Entonces, sus plumas son su verdad.
El Espíritu Santo. La Biblia dice que Él es el Espíritu de Verdad. Los que habitan al abrigo del Altísimo, serán cubiertos por sus alas, es decir, estarán bajo la ministración del Espíritu impartiéndoles la verdad...
Salmos 91.

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